Tuesday, 20 January 2009

Arrepiéntete!

Te llenaste el bolsillo robando, asaltando, secuestrando y matando personas inocentes. Mataste madres frente a sus hijos que te imploraban no disparar.

Pero llegó el día temido. Llegó ese día que tenías todo y encerrado en tu cuarto, en la mas profunda soledad, lleno de dinero en el banco, de personas que tu crees que te respetan pero en realidad te temen, lleno de propiedades, carros del año, relojes, drogas, mujeres… pero solo… completamente solo. Para que querías tener muchas cosas materiales, si eso no llenó tu espíritu? De qué te sirve que haya manjares en tu casa, si tu corazón seco vacío, con dolor? Después de robar el radio del carro, después de asaltar a la señora que desvalida te entregó su dinero y su celular llorando. Después de ver la cara de nervios de los niños alrededor del padre que asaltaste con pistola en mano. Sin pensar cómo el anciano que te dio el fruto de su trabajo del mes llegará a su casa sin nada…sin nada que ofrecerle a su mujer que lo esperaba con ansia para pagar las deudas. Y esas pesadillas que no te dejan dormir? Era esta la calidad de vida que esperabas? Es esto lo que te hace ser feliz? Algo en el fondo de tu conciencia te dice que no estas haciendo lo correcto. Ser delincuente no te secó el alma pues esa si que no la puedes matar mientras tú respires. Te sientes vigilado por una fuerza mucho más poderosa que la policía o las leyes del país. Te persiguen tus propios demonios. Te sientes acorralado aunque tengas un ejército de asesinos como tú cuidando tus espaldas. Huyes de ti mismo y eso te da miedo pues no tienes donde esconderte. ¿Era eso lo que buscabas en esta vida? ¿Era esa la tranquilidad que querías? ¿Valió la pena? Algo no funcionó como esperaba, pues no estás mejor que antes. Tienes más, pero no estás mejor. No te sientes bienvenido en tu propia casa. No puedes verte en el espejo sin alabarte falsamente pensando que ganaste, pues tu sabes que estás perdiendo. Si algo es una verdad innegable es que todos somos mortales, y así como mataste también morirás. Pero mientras sigas viviendo esa vida, seguiras sufriendo en esta vida… y luego nada. Para qué quieres una vida eterna si en esta no encontraste el bienestar que tanto buscabas cuando te iniciaste en la mara?
Tus compadres y compinches te instan a seguir robando y tu sigues el juego, pero ellos están igual que tu, y siguen el juego… esto es algo que tu no tenías planeado cuando eras un niño, pero la desesperación de tener cosas materiales te llevó a romper cristales de carros, a comprar una pistola, a meterte en una casa, eres miembro de una mara que te obligó a secuestrar.. y has matado, le has quitado la vida y la esperanza a muchos sin pensarlo. Algo que algún día pensaste que no serías capaz de hacer. Sabes en tu conciencia que aunque nadie te agarre y no te metan preso, estás preso en tus pensamientos y en tu propia alma. Sabes que has burlado a la policía y a gente inocente con la pistola de juguete, pero no quieres ni pensar en todas las maldiciones que esa misma gente te envía… pues aun los mas benevolentes sintieron enojo, miedo, rabia y frustración de saber que el trabajo que les costó todo un mes se fue en un minuto a tu mochila. Sin embargo, esta gente a quien robaste siguió adelante… posiblemente ya te perdonó y sabe que su tranquilidad de espíritu no depende de las muchas riquezas obtenidas con rapidez, sino de la satisfacción que da el esfuerzo de haber hecho un buen trabajo y dado lo mejor en su jornada. Ven la felicidad en la risa de sus hijos y su esposa y poder acostarse en la noche con el alma tranquila. La ilusión de perseguir los sueños y de levantarse todos los días agradeciendo por un día más de vida, de salud y de trabajo les da más satisfacción que un reloj nuevo. Hay algo que puedes hacer con esa ansiedad de espíritu que sientes. Algo que puedes hacer para salir de ese sentimiento de soledad y vacío que te ha provocado robar, secuestrar y matar por tener cosas que a la larga nunca te dieron lo que en realidad estabas buscando: tu propia felicidad. Ni la pantalla de plasma que tienes en tu casa, ni las borracheras que te pusiste el fin de semana, ni las noches de lujuria que pagaste con el dinero robado te han llenado. Pues sabes que el precepto no era mentira, Aún en la risa tendrá dolor el corazón, o porque sin leerla te diste cuenta de su sabiduría: “los bienes de prisa adquiridos no son al final bendecidos”. Estás hastiado, y cansado de esta vida que llevas. Es el mejor momento para empezar de nuevo. Arrepiéntete! Pide perdón en el silencio de la soledad…y perdónate. Vuelve a empezar con una nueva vida. Nadie más que tú conoce tu sufrimiento. Y solo tu puedes arrepentirte y encontrar esa paz que tanto estas buscando. No es tarde. “Mejor es lo poco con el temor de Jehová, que el gran tesoro donde hay turbación de espíritu.” Tienes el poder de cambiar tu vida, de cambiar esta Bendita Guatemala, solo con ver hacia arriba y de todo corazón pedir perdón… y empezar de nuevo, algo nuevo.

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