Tuesday, 10 February 2009

Qué sueño?


Que sueño, qué he hecho y cómo puedo contribuir para alcanzar el sueño de hacer de Guatemala el mejor lugar para mi y mis hijos.

Siempre he dicho que Guatemala puede ser mucho mejor de lo que es.
Yo veo una Guatemala próspera. Y con prosperidad me refiero a vivir en un entorno social, económico, ambiental e incluso "moral" agradable.
Podría hacerse la metáfora de un parque en uno de nuestros centros urbanos, en donde se vea la felicidad reflejada en las personas, donde las familias salgan con sus pequeños y disfruten el hecho de estar unidos y tener un área común y segura para compartir, donde uno vea una pareja de enamorados riendo y viviendo en su propia burbuja de felicidad pero en un entorno que les permite ser felices “públicamente”, donde se vean jóvenes y adultos haciendo deporte, cultivando la mente, relacionándose unos con otros, personas mayores respirando aire puro y viviendo el otoño de su vida rodeados de armonía y bienestar.

Sueño con una Guatemala en la que la forma de vestir, el color de la piel o el idioma no sea un impedimento para que cada quien se desarrolle como prefiera hacerlo. Que tenga acceso a crecer económicamente si así lo desea pero que el ambiente sea favorable para ello. Que seamos un pueblo con profundidad de espíritu como hemos sido, pero sin perder la humildad sana. Un lugar geográfico que es envidiado y admirado por los extranjeros. Un ejemplo de este imaginario lugar puede ser el casco urbano de Antigua Guatemala, donde se evidencia prosperidad, armonía y el bienestar en alguna escala.

Contribuir a hacer un mejor país tiene que ver con lo que he hecho los años de vida que poseo. Incluyendo la carrera que elegí estudiar, mi trayectoria en organizaciones y asociaciones de desarrollo y políticas a pesar de las decepciones que eso me llevó. El haber trabajado con jovenes, para los jóvenes, siendo joven es una satisfacción que siempre voy a llevar. Sin embargo ahora toca lo mas importante que es la generación de bienestar con los recursos a los que tengo acceso. Lo estoy construyendo paralelamente a mi trabajo en la universidad pero también está en mi proyecto de vida el incidir a través de algunos medios de comunicación en la población de tal forma que pueda aportar mi grano de arena para que la mentalidad de baja moral y autoestima de los guatemaltecos se vaya transformando en orgullo y aspiraciones individuales que conjuntamente construyan un imaginario colectivo de prosperidad, creatividad, emprendimiento, idealismo y objetivos claros para vivir en un mejor lugar. Enseñarles ademas a los guatemaltecos, jóvenes y no tan jóvenes, que la economia es hacer producir los recursos que se tienen pero que se debe tener conciencia que hacerlos producir y vivir en sociedad limita muchas veces el bienestar individual inmediato y es necesario pensar en el nosotros y el mañana en lugar del yo y el hoy únicamente. Enseñarle a mis alumnos que se debe ver la película completa antes de juzgar u opinar sin bases. Procurar en mis catedras ser objetivo y buscar la verdad como objetivo academico en lugar de buscar defender una ideología o forma de pensar exclusiva.

Finalmente, con mis emprendimientos (sociales, familiares y economicos) y el trabajo que haga durante el resto de mi vida, si D-s me lo permite, pienso posicionar el nombre de mi país en el extranjero de tal forma que se genere una cierta admiración al lugar donde yo nací y crecí y al que amo a pesar de todo lo malo que le sucede. Dicen que conforme uno crece los ideales mueren. Creo que si uno encuentra personas con ideales comunes, mientras más crece, mas cerca se está de alcanzarlos.
Abraham Samuel Perez

Escrito en marzo de 2003

Friday, 6 February 2009

Saliendo del infierno

Este año, que no le avergüence empezar a cambiar. Siéntase con una nueva responsabilidad en el 2009
Por unos minutos piense en Guatemala, en el país que le ha tocado nacer y vivir. Piénsese en usted como parte de un todo. ¿Qué rol juega usted en la construcción de este país, sobre todo si tiene menos de 40 años?
Piense y visualice por unos instantes la Guatemala ideal. ¿Cómo sueña que sea Guatemala para ud. y sus hijos? ¿Cómo se ve usted y a los otros en ese país ideal? ¿Qué papel juega y como se desenvuelve en esa Sociedad? ¿Como actúa usted en su trabajo, con su familia, con su entorno natural y social en esa Guatemala ideal? Después de visualizar ese ideal de país tómese unos minutos para entablar una conversación constructiva con quienes usted interactúa hoy y compártalo con sus amistades, con su pareja y/o con sus hijos. Platiquen del país ideal que quisieran que Guatemala fuera. ¿A quién le toca construir un nuevo país?
Guatemala puede convertirse en ese sueño que ahora solo existe en su mente. Tómese un minuto más para pensar qué puede hacer usted lograrlo. Piense en muchas ideas pero concéntrese en acciones concretas que usted puede hacer cada día. Puede ser una o muchas. Escríbalas, compártalas con quienes usted confía. Desde decirle buenos días a sus hijos o compañeros de trabajo hasta cambiar de hábitos para llegar puntual o no tirar la basura en la calle; escribir una carta a la prensa denunciando corrupción o mal servicio, o escribiendo una carta felicitando por el buen servicio que probablemente otro guatemalteco decidió comprometerse a hacer para cambiar al país. ¿Cómo se siente? ¿Cree que usted también puede construir una nueva Guatemala? Sabemos que únicamente sus acciones no cambiarán Guatemala, como únicamente las acciones de los políticos tampoco la cambiarán. Juntos, sin embargo, desatamos eso que se llama sinergia.
¿Qué nos pasó en Guatemala? A muchos no nos avergüenza colarnos, tirar basura en la calle, orinar en la banqueta o insultar a quien está del otro lado de la ventanilla porque todos lo hacen pero sí nos avergüenza que nos vean haciendo cola, recogiendo un papel en la calle o reciclando. Se volvió parte de nuestro vivir. Como dijera Martí: Pongamos de moda la virtud. Si queremos que el país cambie seamos parte del cambio. ¿Qué rol juega usted en la construcción de este país? ¿Insignificante? ¿Qué pasaría con el país si usted hiciera un pequeño cambio en su diario actuar y vivir a partir de hoy y qué pasaría si usted no hace nada? Cambiar Guatemala es posible. Esa reacción en cadena que genera tiene un impacto que probablemente no verá inmediatamente. Un pequeño cambio a partir de hoy, constante y permanente, con el convencimiento de que está caminando hacia el rumbo correcto -ese que usted definió y visualizó cuando empezó a leer esta columna- le hará sentirse mejor cada día. Tenga por seguro que cambiar el país, la realidad y el futuro no es fácil y tiene un costo que puede que ser muy alto. Pero se puede lograr. Con pensamiento crítico únase a esa revolución silenciosa y actúe. Aunque no hacer nada es también una opción, entre no hacer nada y realizar un pequeño cambio multiplicado por un millón significa un millón de cambios cada día que tendrán impacto macro para salir del infierno. En el 2009 es usted quien toma el papel. ¿Qué dice?

Sunday, 1 February 2009

Fatídicos 2.5º Centígrados

Lic. Abraham Samuel Perez / samperez@url.edu.gt
2.5º Celsius más en el planeta, produciría cambios fundamentales en el ecosistema global. Según el IPCC[1] esto sucederá en el 2040 si no se hace nada hoy.
El calentamiento global es una realidad. Existe suficiente evidencia irrefutable del calentamiento global que negarlo es tan absurdo como negar la redondez de la tierra. En lugar de negar la evidencia empírica consensuada por más de 2500 científicos de más de 130 países, el tema debe abordarse desde otras perspectivas: ¿Cómo impactará dicho fenómeno en la vida sobre el planeta?, ¿Estamos preparados como humanidad para adaptarnos a los cambios en el ecosistema, consecuentes al efecto invernadero y el incremento de la temperatura media del planeta?, ¿Cuáles son los costos netos de mantener la actual tendencia en el aparente irreversible aumento de la temperatura global? Si la causa es la utilización de combustibles fósiles, ¿qué costos y beneficios conlleva la reducción en su uso y las eventuales alternativas de generación de energía? ¿Existen soluciones? El IPCC propone que para reducir los fatídicos 2.5ºC debe eliminarse al menos el 80% de emisiones de Co2 para el 2040. ¿Es eso posible?
El sesgo político e ideológico hace que el debate adquiera dimensiones a veces ridículas, como negar caprichosamente la evidencia con argumentos aislados o ataques personales, llamando “eco histéricos” a quienes se pronuncian sobre el tema. En el otro extremo, se han sobredimensionado los efectos del calentamiento global a niveles amarillistas.
Pareciera que el tema del calentamiento global responde a una estrategia global para cambiar el uso de combustibles fósiles hacia otras alternativas. Al final del día, un tema económico en el cual se está convenciendo paulatinamente al rechazo de la generación de energía fósil y con ello iniciar la transición a fuentes alternas, con todo lo que esto represente en materia geopolítica y económica. No debe dejarse a un lado la inminente reducción de las reservas mundiales de petróleo en el mediano plazo. La tasa de uso del petróleo per cápita ha sido mayor que la tasa de producción de dicho insumo; y si es efectivamente cierto que en menos de 100 años casi hemos terminado la mitad de la producción mundial de petróleo, es justo ahora el momento para iniciar la transición a fuentes alternativas de energía. El argumento del calentamiento global puede ser la mejor excusa para que, por el lado de la demanda, la población mundial decida cambiar voluntariamente a alternativas energéticas a través de sus decisiones individuales. Por el lado de la oferta, los grandes productores de bienes dependientes de fuentes energéticas fósiles tuvieron suficiente tiempo para desarrollar su estrategia de transición en los productos y mantener la cuota de poder de mercado ahora con productos alternativos. Ej. Carros híbridos. Las fuentes de energía alternativa, son un substituto al poderoso oro negro que si antes no fueron desarrolladas, hoy son codiciadas y promovidas en todo el mundo. El calentamiento global es evidente. El error es la forma cómo se ha abordado el debate. Deben evaluarse sus causas, sus consecuencias así como los motivos del súbito apoyo político mundial hacia el tema. No debe descartarse que el calentamiento global, más allá de sus dimensiones ambientales, tenga un trasfondo geo-político y económico en cuanto al delicado tema energético en el mundo postmoderno. ¿Que papel juega Guatemala en este asunto del cual cobardemente escondemos la cabeza? Una pregunta que debemos contestar.
[1] Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático, por sus siglas en Inglés.

Del Homo Economicus a Homo Eticus

Lic. Abraham Samuel Perez / samperez@url.edu.gt
El principio de racionalidad económica argumenta que los seres humanos basan la toma de sus decisiones en función de costos y beneficios. Los costos se minimizan y los beneficios se maximizan en cualquier acción que emprendan. Y mire usted si no es así. Al utilizar su tiempo, usted pensará en maximizar su bienestar y minimizar sus costos. El beneficio neto que ud. Considera al leer esta columna desde su título pesa mas que el costo de dejar de hacerlo, de lo contrario ya lo hubiera dejado de hacer. Sin embargo usted considera que algo bueno le dejará haberla leído en su totalidad. Bajo esa medida es que funciona nuestro paradigma como seres humanos racionales.
Al escuchar hace una semana en Canadá una ponencia académica sobre los nuevos retos de la humanidad en los países desarrollados, quise traer a la reflexión algunos puntos que me llamaron la atención. Uno de los primeros es la exposición de un nuevo paradigma: La economía basada en valores. Literatura ha surgido sobre este tema. Autores como Riane Eisler en: “The real Wealth of Nations” o Jerry Evensky en su “Filosofía Moral de A. Smith”, mencionan el descuido de la economía en factores fundamentales de este nuevo siglo como el papel de la equidad de género en la economía o el factor cultural y humano de las empresas, respectivamente.
El Ser humano y algunas sociedades han llegado al estadio en que las necesidades básicas están satisfechas, y aún muchas de las necesidades secundarias e incluso suntuarias. Eso ha convertido a algunas personas en seres “más humanos”, más conscientes de su realidad. En otras palabras, “más evolucionados”.
Si los valores de una sociedad son el bienestar social, la protección ambiental y la preocupación de los recursos en el futuro, el altruismo tiene sentido, pues llena otra de las necesidades del ser humano aprehendidas en el medio social donde se desenvuelve y adoptadas como valores propios como individuos. El nuevo planteamiento involucra tomar decisiones económicas en función de los valores individuales y sociales. Es decir, invertir en una actividad económica que aunque no esté regulada por las leyes del mercado o las leyes positivas del país, se pueda autorregular por los propios valores del oferente. A veces nos preguntamos si esto no es también lo que sucede en países donde los valores aprehendidos y adoptados riñen con el bienestar individual o social.
Producir bienes y servicios sin causar externalidades negativas, aunque esto represente altos costos a la producción sería absurdo bajo el principio de racionalidad economica. En un libre mercado, el oferente saldrá perdiendo financieramente. Pero si los otros oferentes basan su decisión de suplir el mercado, así como los consumidores del bien producido, también en los valores sociales compartidos, se rompería el problema de los costos ambientales y las externalidades negativas. Decisiones económicas basadas en la ética y no en la utilidad inmediata. En una frase: Principios éticos en el actuar económico. Una propuesta tan “descabellada” como plantear que la tierra es redonda o que los planetas giran alrededor del sol. Una propuesta naciente en estos países llamados “desarrollados”.
Una propuesta que nos arrincona filosóficamente a pensar. Mientras en Guatemala aún estamos discutiendo si son 6 u 8 de 10 quienes viven en situación de pobreza, en otras latitudes la discusión está en evaluar si el ser humano ha evolucionado… de “homo-economicus” a “homo-eticus”.
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