Monday, 12 December 2016

PAZ


El hombre corría en las mañanas. Pasó esta vez por un barrio desconocido. Un perro salió a su ataque mordiéndole con enojo. Aunque no hubo una gran herida, el hombre empezó el día sin paz. El enojo estaba ahora dentro de él.

Más tarde, en la fábrica, desahogó su enojo con uno de sus empleados, el supervisor en la línea de producción, quien, al no poder contestarle descargó su enojo y frustración con uno de los trabajadores que cosía botones. Éste sabía que el reclamo era injusto pero se tuvo que callar. Temía perder su trabajo.

Al llegar a su casa, el trabajador que cosía botones ventiló su frustración con su esposa, al ver que ella no tenía preparada la comida a tiempo. La mujer, para evitar más pleitos, se guardó el reclamo y más tarde regañó a su hijo por estar haciendo mucho ruido. El niño quien solo estaba jugando sin intención de hacerle daño a su madre, se enojó y empezó a pegarle a su hermanita…

La niña, al sentirse maltratada sin motivo, fue a su cuarto y al ver al perro pasar, le dio una patada…


El perro esperó la mañana siguiente para morder a la próxima persona que viera corriendo por el vecindario…


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