Tuesday, 20 January 2009

CAPTURA DEL ESTADO

Por: Abraham Samuel Perez Attías[1]
Samperez1@gmail.com

El estudio de Hellman y Kaufman realizado en sept. 2001 muestra evidencia de la captura del Estado en 22 Economías en Transición, incluida Guatemala.
Por captura del Estado entendemos los intentos de las empresas para influir en la formulación de las leyes, las políticas y la reglamentación del Estado a cambio de pagos ilícitos —con carácter privado— a los funcionarios públicos. El Estado puede estar capturado por grandes empresas, estructuras oligopólicas, el narcotráfico o todas las anteriores a la vez.
Al final del día, lo que se tiene es al aparato público en función de pocos. Esta forma de corrupción aunque sea común y evidente, es difícil de comprobar en términos legales, pues las decisiones discrecionales de los funcionarios públicos, hacedores de leyes y/o de políticas son opacas.
La ética del funcionario publico adquiere una dimensión fundamental aquí; ese concepto que todos escuchamos pero que pocos nos atrevemos a practicar pues el modo de pensar dominante en Guatemala es que quien hace las cosas apegadas a la ética es un santurrón o peor aún, un estúpido. El Estado capturado por poderes paralelos debe ser liberado por funcionarios valientes, correctos, éticos; capaces de romper la estructura asquerosa de la corrupción enquistada en todos los estratos. Erradicarlo desde la familia, donde el niño mira al padre darle mordida al policía, hasta el empresario que ofrece beneficios al diputado que realiza leyes a favor de cierta industria o el funcionario que utiliza los recursos para cierto grupo.
Las teorías sobre las decisiones públicas en función del interés personal pueden ir más allá de lo que se plantea como el fracaso del Gobierno. Un funcionario público puede encontrar satisfactores personales más allá que el dinero que en el corto plazo puede obtener con una decisión anti-ética o que dañe al resto de la población. Satisfactores que muchas veces son difíciles de cuantificar pero que a la larga otorgan bienestar individual, como la seguridad publica, un ambiente limpio y sano, una población educada y sus consecuencias sociales, las consecuencias de mejorar el acceso a oportunidades de todos los guatemaltecos(as), etc.
El pasado 29 de febrero de 2008 la Primera Dama recibió un donativo de 10 mil estufas con sus respectivos cilindros de gas por parte de la empresa TOMSA..
Según el Vicepresidente: “El gesto de TOMSA es un ejemplo para los empresarios para que se unan a los esfuerzos del Gobierno en su lucha contra la pobreza y se brinde la oportunidad de desarrollo a las familias guatemaltecas”./(Diario de C.A.)
Es necesario aclarar el trasfondo económico de este gesto que aparenta ser benévolo.
El negocio de Tomsa no es la venta de estufas o cilindros de gas, el verdadero negocio es la venta de gas propano. El consumidor adquiere el suministro de gas de acuerdo a la instalación de gas que los aparatos exijan. Es decir, las empresas de gas atan al consumidor a comprar su marca. Esto no tiene nada raro en la dinámica de un mercado de competencia imperfecta. En Guatemala existen tres grandes distribuidores de Gas que son TOMSA, ZETAGAS y DAGAS. La industria de gas en el país es un Oligopolio, lo cual explica que quieran competir diferenciando su producto y no caer en una guerra de precios.
Casualmente es esa misma empresa (Tomsa) la que presta un Avión al Presidente Colom para sus viajes oficiales. Los economistas decimos que “no hay almuerzo gratis”, en otras palabras, los altos costos de prestar un Jet deben ser pagados de alguna forma en reciprocidad a la empresa que lo hizo. (Solo el viaje a brasil costó unos US$30,000)
Curiosamente la empresa que le presta el avión al presidente es también la que dona 10,000 estufas con su respectivo cilindro de gas (probablemente la donación los exime de pagar el equivalente en impuestos), le dan herramientas a la oficina de la primera dama para quedar bien con la población pobre, (populismo) y a la larga están amarrando a los nuevos hogares que reciben el donativo a consumir una exclusiva marca de Gas. Técnicamente el concepto se denomina “Captura del Estado”, en idioma coloquial tiene un nombre: Corrupción solapada.
La captura del Estado en Guatemala es muy fuerte. Hay muchos mas casos. Una economía sana debe liberarse de las ataduras de las imperfecciones del mercado y con acciones como las de donar estufas de determinada marca solo se está acrecentando la dependencia a determinado proveedor de gas. Va en contra de la libre competencia, va en contra de una economía de mercado sana y va en contra del desarrollo a largo plazo del país.
Tomsa, siendo una empresa de capital extranjero repatriará sus ganancias fuera del país. Crear una dependencia a dicha mega empresa provoca nuevas barreras de entrada a potenciales competidores guatemaltecos que desearían entrar a la industria. La donación de estufas es algo así como decretar una ley en la que los consumidores solo pueden utilizar determinada marca de gas. Eso no es libre mercado, ni lo que otros confunden con Mercantilismo. Lo que tenemos aquí es un claro ejemplo de un Estado Capturado.
Cuando el funcionario se da cuenta del poder con que cuenta para cambiar el rumbo del país, cuando el político, el hacedor de leyes, el alcalde, el tomador de decisiones publicas, comprende que en sus manos está también satisfacer otras necesidades que van más allá que el beneficio de su bolsa, que en sus manos está dejar un mejor o peor mundo para que sus hijos vivan. Cuando estos personajes comprendan que pueden ganar más, pasando a la historia como las personas que sacaron a Guatemala del pozo profundo en que se encontraba. Cuando puedan decir abiertamente, que no aceptaron un regalo de un proveedor y cuando la sociedad premie a este funcionario por su valentía. Allí, allí veremos la luz al final del tunel.
[1] Profesor de economía en el Lester B. Pearson College, Canadá

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