Tuesday, 14 January 2020

INDICE
2016
Así recibió
2017
2018
Así entrega
2019
Así entrega
Notas
Cambio
Positivo o negativo
INDICADORES ECONOMICOS[i]






Crecimieno económico interanual
3.1%
2.9%
2.5%
3% (proyectado)
cambio negativo

Salario mínimo
Agricola/ día
81.87
86.90
90.16
90.16
90.16
No Agricola/ día
81.87
86.90
90.16
90.16
92.88
Maquila / día
74.89
79.48
82.46
82.46
84.88
Costo diario de Canasta Basica Alimentaria
122.07
145.04
118.41
119.07
119.50
Se redujo. Impacto positivo
Costo diario de la Canasta básica ampliada
222.75
264.68
273.40
274.95
275.91
   incrementó e impacto negativo
Diferencia con Salario mínimo Agricola vs CBA
- 140.88
- 177.78
- 183.24
- 184.79
- 183.03
   Déficit aumentó

Impacto negativo
Inversión Extranjera Directa (Millones de US$)
$1,184.60
$1169.50
$1,031.50
$535.70 (a junio)

Indice de confianza de la Actividad Económica (ICAE)
61.25
55.1
48.81
47.76








Ingresos tributarios / % pib
10.4%
10.2%
10%
10.1%

Gastos de Gobierno / % pib
10.6%
10.7%
10.9%
11.7%

Deficit fiscal
-          1.1%
-1.3%
- 1.8%
-2.4%


-           





Indice de Competitividad Global[ii]
57.92
58.29
53.36
53.52

Doing business (facilidad para hacer negocios)[iii]
62.44
62.93
61.18
62.17

Derechos de propiedad[iv]
4.63
5.08
5.008
5.013
Máximo global:
8.69
mínimo: 2.73
Índice de competitividad turística [v]

3.5

3.4

Otros Índices Sociales, Políticos y Ambientales
Desnutrición aguda < 5 años
13,721 casos


15,207 casos a dic 2019
77 fallecidos en 2019
      Aumentó IMpacto negativo
IDH[vi]
INDICE Desarrollo Humano
0.649
0.650
0.651
n/d
Promedio en LATAM 2018
0.759
Expectativa de vida al nacer
73.5 años
73.8 años
74.1 años
n/d
75.4 años
Años esperados de escolaridad
10.7
10.6
10.6
n/d
14.5
Años de educación promedio
6.4
6.5
6.5
n/d
8.6
Paz Global* Indice
2270
2245
2214
2264

Rank
117
117
111
114

Percepción de corrupción** / 100
28
28
27
N/D

Puntaje
136
143
144
N/D
(Más alto, mayor percepción)
Emisión de CO2. Toneladas per capita ***
0.15
0.14
0.16
N/D

aumentó. Impacto negativo.
Guatemaltecos DEPORTADOS  DE EUA y Mex****

67,334
94,482
105,512

Aumentó. Impacto negativo
Índice de desempeño ambiental[vii]  / 100
69.56
69.64
52.33
N/D

Ranking de 180 paises
94
89
110
N/D
Mas bajo = peor rank
Indice de Democracia[viii] / 10
5.92
5.86
5.60
n/d
Mas bajo, peor rank
Mas bajo = peor
Promedio:LATAM
42.65
Rank/167 paises
79
80
87
n/d
Indice de Gobernabilidad[ix]
Mejor = 100
28.63
29.83
27.9
27.9
Indice de Estabilidad Política (B.M.)[x]

-0.54
-0.57
n/d
n/d
Inestable
 -2.50 máx
Estable 2.50 máx
Indice de Capital Humano
61.1
Rank 94 de 130
55.8
Rank 100 de 130
n/d
n/d

BTI Transformation
Index[xi] (Transformacion hacia una democracia libre y mercados, asi como la calidad de la administración politica)
5.13

Rank:
76 / 129

5.08

Rank:
80 / 129

Índice mas bajo = peor

Rank mas cerca de 129 = peor
Gobernanza [xii] [xiii]
4.62
Rank 77 / 129

4.52
Rank 77 / 129

índice: más bajo = peor
ICAE: En Guatemala, el Índice de Confianza de la Actividad Económica







ICAE: En Guatemala, el Índice de Confianza de la Actividad Económica del Panel de Analistas Privados (ICAE), elaborado por el Banco de Guatemala desde diciembre de 2003, tiene como propósito medir la percepción de un grupo de analistas económicos del sector privado guatemalteco, con respecto a la situación económica actual y el ambiente para la inversión y los negocios. Ante las preguntas a paneles de expertos que hace el BANGUAT para determinar el ICAE. Se extraen las siguientes:
¿Cómo considera que evolucione el clima de negocios para las actividades productivas del sector privado en los próximos 6 meses comparado con los pasados 6 meses?

En enero 2016:
En enero 2019:
Empeorará
0%
29%

Mejorará
78%
11.8%
¿Espera usted que la evolución económica del país mejore durante los próximos seis meses?
SI
85.7%
37.5%
NO
14.3%
62.5%
¿Cómo considera que sea la coyuntura actual de las empresas en el país para efectuar inversiones?
Buen momento
28.6%
5.9%
Mal momento
0%
52.9%

Otros elementos cualitativos que marcaron la gestión de Jimmy Morales:

Escándalos y negligencia.
-          Al Inicio de su gobierno, el vicepresidente defiende una donación de medicamentos que estaban vencidos. Asignarle al ejercito
-          Con la fallida expulsión del Comisionado Ivan Velasquez y la no renovación del mandato de la CICIG, se procedió al desmantelamiento progresivo y sistemático del proceso de lucha contra la Impunidad, en comparsa con un grupo de poder económico que reconoció haber financiado ilegalmente a partidos políticos en el pasado.
-          Las niñas quemadas en el Hogar Seguro Virgen de la Asunción.
-          La negligencia ante la erupción del Volcan de Fuego
-          La ineptitud de poder manejar la creciente migración de personas del Triangulo Norte y terminar aceptando la imposición del gobierno de EUA para convertir a Guatemala en un tercer país seguro. Torpemente aceptado y negociado.
-          Los derrumbes del libramiento de Chimaltenango a menos de un año de inaugurado.
-          Escándalos de corrupción y narcotráfico en su gobierno. Militares señalados de estar involucrados fugados.
-          La mayor cantidad de Narco-Avionetas con droga encontradas, sin brindar explicaciones.

Guatemala es actualmente es sexto país del mundo con peores índices de malnutrición infantil. El algunas regiones de la Guatemala rural, donde la mayor parte de la población es de origen maya, los índices de malnutrición infantil alcanzan el 80%
La indiferencia, la división de la sociedad, la ignorancia y la mediocridad de un comediante que se lanzó a ser presidente sin un plan de gobierno para ser evaluado al final de su gestión. En su discurso de toma de posesión expresó que una de sus prioridades sería reducir la desnutrición infantil. Sin un plan y estrategia, la evidencia muestra el fracaso de su gestión. La desnutrición aguda en menores de 5 años se incrementó en Guatemala de 13,721 casos en 2016 a 15,207 casos en 2019. 77 Niños-as fallecieron en el 2019 por desnutrición.
Esto sucede en el país de con el presidente mejor pagado de Latinoamerica. Con un sueldo de US$19.300 mensuales.
Corolario
La idea de Prosperidad es más que el país crezca consecuente de la estabilidad macroeconómica, como se presume. Prosperidad es más bien, tener acceso a y gozar de salud, tener acceso a conocimientos y gozar de los beneficios que da la educación fomentando el pensamiento crítico y la pasión por saber más. Prosperidad es vivir en un estado de libertad para ser, para creer y para expresarse, tener la libertad para emprender un negocio, un proyecto social, familiar, político, ambiental o cualquier otro sin temor. Caminar con seguridad en las calles. También prosperidad es que se respeten los derechos de las personas, que no se discrimine, que haya ecosistemas sanos, que exista dignidad e integridad en quienes hacen política, en los medios de comunicación, en las practicas empresariales, en la academia, en el trato diario… que haya esperanza, que haya libertad, que existan espacios y tiempo para recrearse, para vivir y desarrollar el potencial humano a su máxima expresión. Libertad para creer y apertura de mente para aprender de otras visiones y puntos de vista.
Prosperidad es que el acceso a tener no se restringa a pocos a tener mucho a costa de muchos que no tienen nada. Prosperidad es respetar las manifestaciones de vida y garantizar los sanos balances naturales en los ecosistemas continuamente en el tiempo.
Si partimos del supuesto de que la sociedad se organiza para alcanzar prosperidad para todos sus habitantes, entonces podemos concluir que en Guatemala hace falta un cambio drástico y estructural para lograrlo.

Monday, 14 January 2019

Ni salud, ni siempre

Ni salud, ni siempre




ALERTA A LAS ASEGURADORAS: CON LA SALUD NO SE JUEGA NI SE LUCRA. Uds corren el riesgo de que los usuarios y usuarias de sus seguros retiren en bandada los pagos que al final del dia no proveen ni paz mental, ni servicios de salud siempre y se constituyen en una perdida e incluso un riesgo para los pacientes incautos. El modelo de seguro que ustedes manejan, en el que ponen todas las barreras posibles para no desmbolsar el dinero para atender a las personas que necesitamos salud, no hay doctores disponibles en las clínicas donde ustedes dicen que atienden a sus pacientes, tampoco hay disponibilidad de atención médica urgente por parte de Doctores en las clínicas, lo que obliga a usar los servicos de emergencia hospitalarios (por supuesto mas caros), hace verles irresponsables, proveyendo una estafa más que un negocio etico.


Me encuentro aun estableciéndome en Guatemala después de un viaje por tierra desde Victoria, Canadá, para poder pasar un año sabático en este país al que tanto extraño.
Uno de los servicios más importantes para mí y mi familia es contar con un seguro de salud, conociendo las precarias condiciones de los hospitales públicos, a diferencia de Canadá, donde enfermarse o tener un accidente no es motivo de preocupación en materia financiera para ningún residente.
Después de evaluar opciones, el Seguro privado que elegí fue uno que me prometía en su publicidad “Salud Siempre”. La experiencia que tuve fue bastante mala y por ello decidí cancelar el seguro a los 2 meses de haberlo contratado. No me arrepiento.
He aquí mi experiencia:
El Pasado 15 de septiembre tuve un episodio que nunca antes había padecido, pues se me cerraron las vías respiratorias en dos ocasiones. Hoy creo que es una reacción alérgica al smog y los cambios de clima de las ultimas semanas, combinadas con la fácil proliferación de bacterias y virus debido a las nulas políticas preventivas en este querido país. Con la confianza y tranquilidad mental que debiera darme un seguro de salud, acudí el domingo a la Emergencia del hospital para que me revisaran. El personal del hospital la paz en zona 14 fue muy atento y el servicio recibido fue de excelente calidad.

El problema surgió cuando la Doctora especialista ordenó mi hospitalización para realizar una serie de exámenes ya que tuve otro episodio asfixia estando en la emergencia, lo cual consideraron motivo suficiente para internarme.
Después de algunas horas ya en la habitación con administración de medicamentos y suero por Via Intravenosa recibo, a eso de las 10pm una llamada del departamento de cobros del Hospital. Me indica el personero que le informaban de la compañía aseguradora (EL Roble), que le habían informado que el seguro no cubriría ningún gasto a partir de mi ingreso al hospital. Ni los exámenes, ni los sueros, ni los medicamentos, ni los honorarios médicos ni los gastos de hospitalización incurridos. Yo tendría que pagar el 25% de los gastos de emergencia, pero el 100% de todo lo demás. Una cuenta que luego aprendí que ascendía a 2 veces más que el salario promedio mensual de una persona en Guatemala. Sin haber tenido ninguna intervención quirúrgica ni tratamiento mayor. El procedimiento incluyó un examen endoscopía nasal, necesario para diagnosticar las causas de la emergencia.
Ante mi sorpresa, le consulté al joven de cobros cual era el argumento por el cual denegaban el pago? El personero del hospital me explica que él no tiene mucho conocimiento pero que esa era la información proporcionada por la aseguradora. Además confiesa con pena que no es la primera vez que se colocaba “en medio del sándwich”, entre el paciente y la aseguradora. Responde que lo que le indicaron por correo es que para hacer efectivo el pago, debería haber esperado hasta 6 meses antes de ir a  la emergencia para gozar de esa cobertura, lo anterior debido a que según la aseguradora,sin ninguna evidencia y arbitrariamente decidió que mi condición es una consecuencia de una “condición preexistente”.(!) Claramente las clausulas del seguro indican que los exámenes están incluidos en la cobertura del seguro. Una endoscopía es una decisión de un médico competente para hacer un diagnóstico acertado, no la consecuencia de una condición pre-existente.

Es aquí donde el problema surge y donde lanzo una alerta sobre el riesgo vital que le pone a sus usuarios, clientes, por no decir seres humanos, la compañía aseguradora el Roble, en este particular caso.
Mi situación de salud no era producto de ninguna condición preexistente (lo cual lo evidenciamos varias semanas después) ni había ningún motivo en las cláusulas del contrato para negar el pago a los servicios necesarios para mi tratamiento en este caso, de urgencia.
Según el contrato del seguro “Salud Siempre”, una condición preexistente presume una enfermedad crónica, sin embargo, la definición de esa condición se toma a discreción del ejecutivo especializado en cobros que está detrás de una computadora trabajando para salvarle dinero a su patrono: la aseguradora, no a favor de la persona asegurada. Es ese burócrata quien decide arbitrariamente qué es una enfermedad crónica, qué exámenes, tratamientos y servicios deben pagarse y bajo ningún criterio médico decidir sobre la condición del paciente. Su criterio se basa más bien en el incentivo de la aseguradora de maximizar ganancias, más que la salud o incluso la vida de sus clientes.

En este contexto, desde una perspectiva exquisitamente cínica, la aseguradora, con tal de no pagar la cuenta del paciente, podría alegar que estar vivo puede ser una condición preexistente para cualquier enfermedad, emergencia o tratamiento. A ese colmo se llega cuando se deja al departamento de cobros decidir qué es y que no es una enfermedad preexistente que favorece a la empresa.

Quiero referirme - más que a la potencial estafa que vemos en las aseguradoras por ese poder de decidir arbitrariamente qué servicios pagar-, a los incentivos perversos que otorga un sistema que privilegia a las ganancias monetarias por sobre el objetivo de una población sana, viva y segura, por no decir, sin riesgos de morir por causas prevenibles y tratables.

El Estado tiene la obligación de garantizar la vida, la salud y el bienestar de la ciudadanía. La salud no es una mercancía, es probablemente la condición previa y también el derecho fundamental para garantizar el mínimo derecho humano que cualquier persona tiene: El derecho a vivir. Ese el motivo primordial de la existencia del Estado. Servir a la ciudadanía y procurar su vida y su bienestar. Esa es su razón de ser. Si el Estado, a través del sistema imperante y las instituciones creadas privilegia a las aseguradoras privadas brindándoles las posibilidades de lucrar con la salud e incluso la vida de las personas el Estado falla a un precepto constitucional y a su propia naturaleza de Ser.

Pretendemos vivir en un país Civilizado y Desarrollado en muchos sentidos, pero ¿Cómo podemos construir una sociedad civilizada y desarrollada si el fundamento de un sistema de seguro de salud, que es la confianza y la garantía de ser tratado e intervenido medicamente cuando se requiere, se ve vulnerada por las mismas empresas que ofrecen dichos servicios?
Pretender maximizar utilidades utilizando a la salud humana como mercancía es un negocio cuestionable, peligroso y despreciable, pues los incentivos para lucrar por mantener a un paciente enfermo van a reñir contra los incentivos para mantener a una sociedad viva, sana, libre de enfermedades y con sistemas de prevención establecidos.

El PNUD indica que el 73% de la población no cuenta con algún tipo de seguro para atender sus padecimientos en Guatemala. Si a esto se combina la vulnerabilidad que crean las condiciones precarias de saneamiento y vivienda el problema es de magnitudes enormes en el País.
Construir un País importa tanto como iniciar una empresa propia. Una sociedad sana, libre y desarrollada en todos sentidos debiera ser una sociedad que gire alrededor de dos grandes prestadores de servicios públicos y universales: Educación y Salud. Así sucede en los países más desarrollados incluso aquellos con altos índices de “libertad económica”.

En este intento de Nación debemos empezar a cambiar nuestros paradigmas como ciudadanía y ver más allá de los modelos importados de Estados Unidos (Como el sistema de salud basado en el lucro). Probablemente podemos aprender del modelo Canadiense, Escandinavo, Británico e incluso Uruguayo, en donde la seguridad social es universal y pública. El mismo hospital donde atienden al primer ministro y al diputado es donde le atienden a usted, al dueño de la tienda de la esquina y a la persona que limpia los pisos en el supermercado.
Esta nota es una llamada de atención a las empresas privadas de seguros, para que revisen sus modelos de asignación de pagos en servicios de salud, porque el día que los usuarios empecemos a retirar nuestro dinero de sus aseguradoras, ese día colapsarán.
Colapsarán sin embargo, los poco éticos negocios y será el inicio de un nuevo modelo de servicios de salud que respondan a la garantía que el Estado tiene obligación de brindar a cada quien que pertenezca a esta Nación.

Como usuario que desconfío ahora de seguros el Roble, empiezo a pensar que es más barato ahorrar lo que me cuesta la prima de seguro mensual que dársela a ellos si no recibo al final del día, ningún beneficio a cambio, sobre todo, cuando se trata de mi salud, la de mis hijos y de mi familia.
Sugiero que usted también lo piense.

NI SALUD, NI SIEMPRE


Ni salud, ni siempre




ALERTA A LAS ASEGURADORAS: CON LA SALUD NO SE JUEGA NI SE LUCRA. Uds corren el riesgo de que los usuarios y usuarias de sus seguros retiren en bandada los pagos que al final del dia no proveen ni paz mental, ni servicios de salud siempre y se constituyen en una perdida e incluso un riesgo para los pacientes incautos. El modelo de seguro que ustedes manejan, en el que ponen todas las barreras posibles para no desmbolsar el dinero para atender a las personas que necesitamos salud, no hay doctores disponibles en las clínicas donde ustedes dicen que atienden a sus pacientes, tampoco hay disponibilidad de atención médica urgente por parte de Doctores en las clínicas, lo que obliga a usar los servicos de emergencia hospitalarios (por supuesto mas caros), hace verles irresponsables, proveyendo una estafa más que un negocio etico.


Me encuentro aun estableciéndome en Guatemala después de un viaje por tierra desde Victoria, Canadá, para poder pasar un año sabático en este país al que tanto extraño.
Uno de los servicios más importantes para mí y mi familia es contar con un seguro de salud, conociendo las precarias condiciones de los hospitales públicos, a diferencia de Canadá, donde enfermarse o tener un accidente no es motivo de preocupación en materia financiera para ningún residente.
Después de evaluar opciones, el Seguro privado que elegí fue uno que me prometía en su publicidad “Salud Siempre”. La experiencia que tuve fue bastante mala y por ello decidí cancelar el seguro a los 2 meses de haberlo contratado. No me arrepiento.
He aquí mi experiencia:
El Pasado 15 de septiembre tuve un episodio que nunca antes había padecido, pues se me cerraron las vías respiratorias en dos ocasiones. Hoy creo que es una reacción alérgica al smog y los cambios de clima de las ultimas semanas, combinadas con la fácil proliferación de bacterias y virus debido a las nulas políticas preventivas en este querido país. Con la confianza y tranquilidad mental que debiera darme un seguro de salud, acudí el domingo a la Emergencia del hospital para que me revisaran. El personal del hospital la paz en zona 14 fue muy atento y el servicio recibido fue de excelente calidad.

El problema surgió cuando la Doctora especialista ordenó mi hospitalización para realizar una serie de exámenes ya que tuve otro episodio asfixia estando en la emergencia, lo cual consideraron motivo suficiente para internarme.
Después de algunas horas ya en la habitación con administración de medicamentos y suero por Via Intravenosa recibo, a eso de las 10pm una llamada del departamento de cobros del Hospital. Me indica el personero que le informaban de la compañía aseguradora (EL Roble), que le habían informado que el seguro no cubriría ningún gasto a partir de mi ingreso al hospital. Ni los exámenes, ni los sueros, ni los medicamentos, ni los honorarios médicos ni los gastos de hospitalización incurridos. Yo tendría que pagar el 25% de los gastos de emergencia, pero el 100% de todo lo demás. Una cuenta que luego aprendí que ascendía a 2 veces más que el salario promedio mensual de una persona en Guatemala. Sin haber tenido ninguna intervención quirúrgica ni tratamiento mayor. El procedimiento incluyó un examen endoscopía nasal, necesario para diagnosticar las causas de la emergencia.
Ante mi sorpresa, le consulté al joven de cobros cual era el argumento por el cual denegaban el pago? El personero del hospital me explica que él no tiene mucho conocimiento pero que esa era la información proporcionada por la aseguradora. Además confiesa con pena que no es la primera vez que se colocaba “en medio del sándwich”, entre el paciente y la aseguradora. Responde que lo que le indicaron por correo es que para hacer efectivo el pago, debería haber esperado hasta 6 meses antes de ir a  la emergencia para gozar de esa cobertura, lo anterior debido a que según la aseguradora, sin ninguna evidencia y arbitrariamente decidió que mi condición es una consecuencia de una “condición preexistente”.(!) Claramente las clausulas del seguro indican que los exámenes están incluidos en la cobertura del seguro. Una endoscopía es una decisión de un médico competente para hacer un diagnóstico acertado, no la consecuencia de una condición pre-existente.

Es aquí donde el problema surge y donde lanzo una alerta sobre el riesgo vital que le pone a sus usuarios, clientes, por no decir seres humanos, la compañía aseguradora el Roble, en este particular caso.
Mi situación de salud no era producto de ninguna condición preexistente (lo cual lo evidenciamos varias semanas después) ni había ningún motivo en las cláusulas del contrato para negar el pago a los servicios necesarios para mi tratamiento en este caso, de urgencia.
Según el contrato del seguro “Salud Siempre”, una condición preexistente presume una enfermedad crónica, sin embargo, la definición de esa condición se toma a discreción del ejecutivo especializado en cobros que está detrás de una computadora trabajando para salvarle dinero a su patrono: la aseguradora, no a favor de la persona asegurada. Es ese burócrata quien decide arbitrariamente qué es una enfermedad crónica, qué exámenes, tratamientos y servicios deben pagarse y bajo ningún criterio médico decidir sobre la condición del paciente. Su criterio se basa más bien en el incentivo de la aseguradora de maximizar ganancias, más que la salud o incluso la vida de sus clientes.

En este contexto, desde una perspectiva exquisitamente cínica, la aseguradora, con tal de no pagar la cuenta del paciente, podría alegar que estar vivo puede ser una condición preexistente para cualquier enfermedad, emergencia o tratamiento. A ese colmo se llega cuando se deja al departamento de cobros decidir qué es y que no es una enfermedad preexistente que favorece a la empresa.

Quiero referirme - más que a la potencial estafa que vemos en las aseguradoras por ese poder de decidir arbitrariamente qué servicios pagar-, a los incentivos perversos que otorga un sistema que privilegia a las ganancias monetarias por sobre el objetivo de una población sana, viva y segura, por no decir, sin riesgos de morir por causas prevenibles y tratables.

El Estado tiene la obligación de garantizar la vida, la salud y el bienestar de la ciudadanía. La salud no es una mercancía, es probablemente la condición previa y también el derecho fundamental para garantizar el mínimo derecho humano que cualquier persona tiene: El derecho a vivir. Ese el motivo primordial de la existencia del Estado. Servir a la ciudadanía y procurar su vida y su bienestar. Esa es su razón de ser. Si el Estado, a través del sistema imperante y las instituciones creadas privilegia a las aseguradoras privadas brindándoles las posibilidades de lucrar con la salud e incluso la vida de las personas el Estado falla a un precepto constitucional y a su propia naturaleza de Ser.

Pretendemos vivir en un país Civilizado y Desarrollado en muchos sentidos, pero ¿Cómo podemos construir una sociedad civilizada y desarrollada si el fundamento de un sistema de seguro de salud, que es la confianza y la garantía de ser tratado e intervenido medicamente cuando se requiere, se ve vulnerada por las mismas empresas que ofrecen dichos servicios?
Pretender maximizar utilidades utilizando a la salud humana como mercancía es un negocio cuestionable, peligroso y despreciable, pues los incentivos para lucrar por mantener a un paciente enfermo van a reñir contra los incentivos para mantener a una sociedad viva, sana, libre de enfermedades y con sistemas de prevención establecidos.

El PNUD indica que el 73% de la población no cuenta con algún tipo de seguro para atender sus padecimientos en Guatemala. Si a esto se combina la vulnerabilidad que crean las condiciones precarias de saneamiento y vivienda el problema es de magnitudes enormes en el País.
Construir un País importa tanto como iniciar una empresa propia. Una sociedad sana, libre y desarrollada en todos sentidos debiera ser una sociedad que gire alrededor de dos grandes prestadores de servicios públicos y universales: Educación y Salud. Así sucede en los países más desarrollados incluso aquellos con altos índices de “libertad económica”.

En este intento de Nación debemos empezar a cambiar nuestros paradigmas como ciudadanía y ver más allá de los modelos importados de Estados Unidos (Como el sistema de salud basado en el lucro). Probablemente podemos aprender del modelo Canadiense, Escandinavo, Británico e incluso Uruguayo, en donde la seguridad social es universal y pública. El mismo hospital donde atienden al primer ministro y al diputado es donde le atienden a usted, al dueño de la tienda de la esquina y a la persona que limpia los pisos en el supermercado.
Esta nota es una llamada de atención a las empresas privadas de seguros, para que revisen sus modelos de asignación de pagos en servicios de salud, porque el día que los usuarios empecemos a retirar nuestro dinero de sus aseguradoras, ese día colapsarán.
Colapsarán sin embargo, los poco éticos negocios y será el inicio de un nuevo modelo de servicios de salud que respondan a la garantía que el Estado tiene obligación de brindar a cada quien que pertenezca a esta Nación.

Como usuario que desconfío ahora de seguros el Roble, empiezo a pensar que es más barato ahorrar lo que me cuesta la prima de seguro mensual que dársela a ellos si no recibo al final del día, ningún beneficio a cambio, sobre todo, cuando se trata de mi salud, la de mis hijos y de mi familia.
Sugiero que usted también lo piense.

Wednesday, 17 October 2018

THE RISK OF NEOFASCISM IN THE U.S. BACKYARD

THE RISK OF NEOFASCISM IN THE U.S. BACKYARD 
By Samuel Perez-Attias* 


A small group of the elite that concentrates a big share of power in Guatemala, who has enjoyed the benefits of a system that enhances inherited privileges has closed has closed ranks and joined forces with other forces that see their sources of power violated as a result of the impunity prevalent in this country. The fear of losing privileges makes that elite to see justice as an enemy to overcome, that fear causes the elite to react like cornered beasts or boisterous children.
The fear of losing privileges causes the elite to be grouped with some natural allies, but also with other sectors that in other contexts they may have abhorred. Justice in Guatemala begins to enter the room of those who only saw it pass from their seats secured by the strength of the impunity they had built for centuries in the country.

Today they see how the structures of that fortress begin to collapse. When that privileged elite sees its worst nightmare become reality, it reacts with what at first seems like a tantrum, but it reflects anger, worry and fear. The tantrum of the privileged elite must be taken seriously. It is not the tantrum of a child who wants a toy. It is those who, accustomed to always having what they want, have accumulated a large proportion of power, which is nothing more than the economic, political and social structure of the Country.

The privileged elite is not a necessarily homogeneous group, it is an ultra-conservative faction of like-minded military men who now face trials for corruption, massacres, injustices and crimes against humanity. It is a faction of the Creole elite and owner by inheritance, of large tracts of land, wealth and privileges product of a State designed by their own ancestors, in their favor and ad-hoc to their well being. It is a faction of families that own oligopolistic industries that with a thundering of fingers can generate a crisis of scarcity, an economic recession, detonate an inflationary process and / or leave many unemployed in order to destabilize some government or process of change that threatens them and attempts with their privileges. They also have a powerful media machine in their favor, including the coercive power they have with media, threatening to withdraw their patronages to mainstream newspapers and TV channels if necessary.

The privileged elite is a group with strong ties, ergo, influence with religious groups, politicians and foreign companies and interests.

The elite with its networks, foundations, guilds and NGOs exert direct and indirect pressure, gaining adherents to its agenda by giving arguments of causes that do not necessarily reflect their interest. Today we learned that Genocidal practices were the consequence of feeling isolated from the international community during the internal conflict in Guatemala last century. Doing things “our” way, or perhaps, the way that strong ultraconservative elite that has ruled Guatemala wanted it to be.

The tantrum of the elites reaches absurdity when they manage to manipulate and influence high-ranking government officials to expel and erase everything that may threaten them, even if this implies violating the processes that benefit the rest of the country and, consequently, their own stability. Anger clouds their reason. In the end, the tantrum has been their habit all their life.

Although it is true that very few people care about what is happening in Guatemala, it might be a good idea to see it as a risk of the rise of a neo-fascist state at the U.S. backyard, with barbaric consequences as history has taught us.

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