Sunday, 9 August 2009

De la gran recesión: Una historia para ser contada


Enero 2008: Pedro García vivía en los EUA. Recuerda que las portadas de los periódicos se referían a la aburrida vida de la farándula; celebridades encarceladas e ingresadas en sanatorios mentales. Un buen día encontró en su buzón una tarjeta de crédito gratis. Un banco local se le acercó ofreciéndole un préstamo sin pedirle muchos requisitos. Aunque aún estaba pagando su casa decidió tomarlo. El banco le aceptó el papel de la hipoteca como garantía de una propiedad que eventualmente pedro poseería y le prestó 5 mil dólares. Resulta que Pedro enviaba remesas a Guatemala donde su familia consumía casi la totalidad en artículos de primera necesidad y un pequeño porcentaje en la construcción de la casa de bloc en su natal aldea del Quiché. Pedro no ganaba lo suficiente para pagar las dos deudas (la casa y el nuevo crédito) por lo que se endeudó con su nueva tarjeta de crédito. La usaba para comerse unos tacos con una cervecita después de la faena del día así como otros “lujitos” eventuales.

Enero 2009: la fábrica donde Pedro trabajaba despidió a casi el 50% de los trabajadores de la planta, Pedro incluido. “La recesión nos está afectando y se cortó la producción. No vendemos lo que el año pasado, por lo que no seguiremos produciendo al mismo ritmo.” Peor aún, la visa de Pedro había vencido y estaba ahora ilegal. Difícil conseguir trabajo así. Llegó el temido día en que los bancos empezaron a cobrar los tiempos de falsa bonanza. Desesperado, Pedro se dio cuenta que no podía pagar la deuda. Entró en mora por más de 3 meses. El banco advirtió quitarle su casa para cubrir la deuda. Pedro no encontraba trabajo y en la noche perdía su mirada en las paredes de su cuarto pensando que esto tampoco era la felicidad que el buscaba… ahora él no podía dormir tranquilo. ¿Era esta la felicidad que él buscaba? El sueño americano se convirtió en pesadilla. Mientras tanto, el corredor de bienes raíces del Banco preparaba los papeles para expropiar la casa y revenderla. “Pedro García: otro más que no puede pagarnos el préstamo.” Casualmente lo mismo sucedía con otras personas en el resto de los EUA. La sobre oferta de casas redujo los precios de las mismas. Los potenciales compradores también se redujeron incrementando el shock inmobiliario. Las hipotecas no pudieron ser pagadas y algunos pequeños bancos fueron absorbidos por otros, o “rescatados” por el Gobierno. Junio 2009: Pedro fue deportado a Guatemala. En lugar de regresar con las manos llenas de dólares, regresó con deudas. El problema mayor fue que en Guatemala no había trabajo. La familia estaba hoy mas pobre que cuando el se fue, aunque con una casa a medio construir. Pedro no se dejó derrotar. Ahora estaba con su familia y en su tierra. El traía algo más valioso que el dinero: las experiencias que vivió en el Norte y muchos deseos de trabajar y cambiar su País al mismo tiempo que su situación individual. El Alcalde del pueblo comprendía la gravedad de la situación pues cada día recibían al menos 10 deportados. La política local se focalizó en realizar un plan de reactivación económica del municipio. Al fomentar inversiones públicas con una visión estratégica se generarían empleos y se daría capacidad de pago a la población reactivando la economía local con un objetivo comunitario: El Desarrollo del Pueblo. Líderes (incluso de partidos rivales) pequeños empresarios, ecologistas, agricultores, pobladores jóvenes, mujeres y adultos se reunieron y conjuntamente decidieron enfrentar el problema comunitariamente y no cada quien aislado. Sabían que la unión hace la fuerza. Soñaron con un nuevo pueblo. Tomaron en cuenta la visión de los más pequeños pues ellos heredarían el pueblo. Lo establecieron en papel. El Alcalde convocó a todas las ONGs que trabajaban en el municipio y les instó a ser parte del plan estratégico de desarrollo local. Decidieron que el pueblo iba a ser reconocido por haber superado juntos “la gran recesión”. El Consejo de Desarrollo Municipal priorizó los fondos que el Gobierno Central les distribuiría como parte del paquete de estímulo económico; incluso el municipio aceptó endeudarse pues sabían que en el mediano plazo la población conjunta prosperaría y comunitariamente pagarían la deuda. ¿La agenda? El sueño que conjuntamente habían establecido como fin. El pueblo iba a ser modelo de desarrollo humano sostenible. Iban a atraer y trabajar en fuentes de energía limpia, reciclaje y uso sostenible del suelo, se educarían en las artes, la nueva tecnología e idiomas para interactuar con el turismo Chino y europeo. Las ONGs ambientales se coordinaron; tanto las que ofrecían micro créditos como las que fortalecen la democracia, los derechos ciudadanos y empoderaban a la mujer, a la niñez y a los jóvenes. Los pequeños y medianos empresarios sabían que un pueblo unido, sin mayores desigualdades despertaría bonanza económica y un mejor ambiente para vivir y prosperar. La delincuencia se reduciría. El alcalde se quitó la camiseta partidista y trabajó mano a mano con los pobladores mejorando servicios públicos construyendo parques y abasteciendo centros de salud. Todos ellos sabían que no querían repetir el modelo de donde fueron deportados pero sí utilizar las herramientas de lo que vieron y aprendieron allá en el Norte para su bienestar en el largo plazo. Los poblados cercanos lo vieron como ejemplo y estableciendo también sus sueños compitieron por fondos públicos para incrementar sus niveles educativos, sus estándares de salud humana y ambiental y fortalecer la seguridad local. El Gobierno Central mantenía una macroeconomía estable pero ya no ejecutaba programas centralizados; mas bien asignaba presupuesto a los proyectos de desarrollo local con visión estratégica según los resultados concretos en beneficio de la población de los municipios.

Enero 2010: Con la capacidad de pago de los pobladores y los proyectos de desarrollo ejecutados por emprendedores locales las pequeñas empresas empezaron a florecer. Se generaron más empleos de calidad. Grandes empresas que pagaban bajos salarios no fueron aceptadas por los pobladores, rehusando las malas condiciones laborales ofrecidas a cambio de salarios mínimos. Las políticas de inversión local eran celosas del capital natural y cultural de la población. Las empresas socialmente irresponsables se alejaron. Los hijos de Pedro, ya educados sabían que el pueblo sin proponérselo recibiría más turistas al mantener su cultura, protegían sus recursos naturales y fortalecían la seguridad localmente, pero también si fomentaban la inversión local y las ganancias se reinvertían en el mismo pueblo, aunque eso significara más arbitrios locales. El beneficio era para todos y para el largo plazo. La pobreza se eliminaría así como la vulnerabilidad ante eventuales recesiones futuras. Enero 2012: El Pueblo prosperó y era un modelo a seguir. Aunque no fue fácil, salió de la recesión. Pedro había saldado sus deudas. Al enterarse que los países del Norte endurecían sus políticas migratorias sonrió. Ahora Pedro no pensaba irse… sus hijos tampoco.

La agenda económica de la nueva Izquierda (y II)

Mencionaba en mi última columna que el pensamiento de la izquierda postmoderna ya no tiene como referente al fallido comunismo. Reconoce la eficiencia de los mercados pero busca moderar el crecimiento económico aparentemente ilimitado para darle paso a variables de bienestar humano, equidad social y equilibrio ambiental. Aunque todas las economías son mixtas, algunas se inclinan más hacia el paradigma de la equidad y el desarrollo social y otras hacia el de la eficiencia, crecimiento económico y productividad. Debemos recordar que ninguna economía es químicamente pura y que un total laissez faire es utópico. Dinamarca, Suecia, Finlandia o Francia son economías mixtas que muestran un papel activo del Estado, lo que algunos llaman Estado Benefactor y otros le llaman socialismo. La intervención del Gobierno en estas economías en el 2007[1] es de más del 50% del PIB. Cabe mencionar que dedican un promedio de 2.5 del PIB en investigación y desarrollo. (Desarrollo tecnológico, investigación científica, etc.)

Sin embargo, en esos países la velocidad en la productividad se ha frenado comparado con economías como USA o Hong Kong, que muestra una evolución dinámica, pujante y creciente en materia de producción de bienes y servicios y en alguna medida, creación de puestos de trabajo e incrementos a la productividad y la eficiencia. Países que al contar con un sistema de Gobierno pasivo permite que el crecimiento económico sea dinámico y acelerado. (aún así el gasto del Gobierno Federal es de 16% del Pib, los Estados invierten en promedio una tercera parte de la producción y la educación es pública hasta la secundaria y las universidades son fuertemente subsidiadas).

No es casualidad que sean estas economías las que presentan los más altos índices de desarrollo humano o de calidad de vida más altos que las economías que le apuestan al crecimiento acelerado dejando por un lado variables de desarrollo humano fundamentales. (Pobreza absoluta, inequidad, violencia, protección ambiental, derechos de la mujer, respeto a diferencias, etc.) Basta ver el caso de Guatemala, donde el Estado además de débil es capturado por intereses corporativos y no cumple su papel en beneficio del desarrollo de la población.

Los puntos de la agenda de la nueva izquierda en Guatemala podrían enmarcarse en:

1. El fortalecimiento de las instituciones públicas de acuerdo a los objetivos de nación establecidos por la misma población, erradicando la corrupción, el corporativismo y promoviendo la transparencia.

2. La inversión en capital humano no solo en función del incremento de productividad sino en el desarrollo integral facilitando el acceso a recursos productivos con equidad.

3. La promoción de los emprendimientos individuales, tanto empresariales como sociales pero con un enfoque de sostenibilidad ambiental, social y cultural.

4. La dinamización de la competencia, rompiendo la estructura oligopólica de principales productos y la concentración de capital y recursos productivos que minan el potencial crecimiento economico del país.

5. Liberar al estado de su captura por grupos de poder fáctico.

6. Fortalecimiento del Estado de Derecho y la descentralización política y productiva.

7. La oxigenación de los mercados permitiendo la creación en incorporación de nuevas empresas así como en el sistema financiero promoviendo la participación en la propiedad a través de un mercado de valores dinámico y abierto.

8. La inversión social. Fortalecer el sistema de justicia pero mantener el papel del Estado en la Inversión en capital humano. Garantizar que esos servicios lleguen, ya sea proporcionados directamente o por medio de alianzas con el empresariado en la administración de los servicios públicos.

9. Las relaciones internacionales con otras economías favoreciendo intercambios comerciales con calidad y responsabilidad social, ambiental y cultural.

Promoción del crecimiento económico de calidad. /(es decir, reduciendo asimetrías y concentración de riqueza, reduciendo externalidades negativas y rompiendo estructuras de mercado imperfectas) Abordar el mercado pero permitiéndole funcionar, esto es reparando sus fallas. En resumen: Eliminar asimetrías para competir (desigualdades), ejercer un papel activo en la protección de los sistemas ambientales y reducir las externalidades negativas a su mínima expresión, romper con los mercados poco competitivos y priorizar activamente la provisión de bienes públicos que el mercado no pude por sí brindar.

Nos encontramos como humanidad en un momento histórico en que se debate la conformación de un sistema que funcione para las personas, incluyendo los ecosistemas y no las ideologías absolutistas que anteponen al mercado o al Estado como fin último y donde el Ser Humano sirve al sistema en lugar de servirse de él. Esa es la agenda de la nueva izquierda. Una agenda con bastantes retos, con muchos obstáculos, sobre todo en reformas sustantivas en el país, pero con objetivos de desarrollo, que en algún momento comenzarán a brindar frutos para las nuevas generaciones de Chapines.

Una nueva izquierda que ojala considerase algún día ser el génesis de una nueva derecha. Una derecha progresista y con enfoque humano. Esa que aprendió de los errores del pasado y ve hacia el futuro con esperanza de bienestar humano, ecológico y social. Es decir, mejor calidad de vida por sobre la conveniencia de incrementar la capacidad de consumo del individuo exclusivamente.

País

Gasto Gobierno % PIB

Índice de Desarrollo Humano/120 países(2006)

Esperanza de Vida (años)

Inscripción escolar bruta (hasta bachilleratos)

Gini (desigualdad en distribucion de ingresos)

1=desigualdad

0= igualdad

Suecia

58%

80.7 años

94%

Finlandia

54.2%

12

79.1

100%

0.26 (2005)

Francia

61.1%

11º

80.4

95%

0.28 (2005)

USA

34.6%

15º

78

92%

0.45 (2007)

Dinamarca

58.1%

13º

78

100%

0.24(2005)

Guatemala

16%

121

70

67%

0.55 (2007)

Hong Kong

17%

22

82

74%

0.52 (2001)

La agenda economica de la nueva izquierda

En el mundo postmoderno el espectro económico ha empujado el centro un tanto hacia la derecha; el comunismo “aplicado” no pudo funcionar en el contexto que le tocó nacer. El mundo se debate hoy entre varias dinámicas izquierdas y una conservadora derecha. Una izquierda moderna ya no es más “comunista” en su pura concepción. Esa nueva izquierda reconoce el valor de la creación de bienestar en un contexto de competencia y productividad pero sin obviar la equidad y considera a las empresas como el oxígeno y el fundamento que crea riqueza en una economía, ve el sistema de producción y distribución de recursos positivamente por medio de los mercados y reconoce la ventajas de la eficiencia económica. La diferencia con la derecha conservadora es que la agenda económica de esa izquierda moderna se preocupa en corregir los fallos del mercado de tal forma que sea el sistema el que sirva al individuo y no al contrario. La carencia de la inversión privada en los bienes y servicios que por su misma naturaleza no proporcionan retornos a la inversión o que producen externalidades positivas, como la educación integral, la salud, el arte, la cultura, el uso sostenible de los recursos naturales, la protección de los ecosistemas y del ambiente natural, social y cultural, los espacios públicos urbanos, y otros bienes y servicios intangibles deben ser abordados por un estamento distinto a la empresa privada cuyo objetivo principal es la obtención de utilidades monetarias. Actualmente se reconoce al Gobierno en un rol activo como el suplidor de dichos bienes y servicios, aunque el papel de éste es garantizar la provisión de los mismos, lo cual puede conllevar a otras formas de organización política, jurídica y social para alcanzar los objetivos de bienestar que se buscan. Este último concepto, el de Bienestar es otro tema polémico en el siglo XXI. La discusión del concepto de bienestar individual versus el de bienestar social conducen al resurgimiento de algunas propuestas económicas que para algunos se consideraban caducas en la historia humana. Entre los paradigmas de desarrollo y bienestar se debate entre la productividad versus la equidad y los grises entre dichos extremos. Los problemas sociales y ambientales como consecuencia de las imperfecciones del mercado y la evidente insostenibilidad del sistema actual obligan a relanzar una agenda económica basada en el desarrollo humano en lugar de la producción ilimitada de bienes y servicios indiscriminadamente sin reparar en los efectos al entorno.

La agenda económica de la nueva izquierda evidencia que existen nuevos retos que afrontar pero también nuevas formas para enfrentar antiguos retos: ¿Capitalismo de izquierda? ¿Socialismo de mercado? Llámele como quiera. El paradigma del fallido intento del Comunismo en la ex Unión Soviética ya no es un referente aceptado debido las falencias en su aplicación en el contexto que se dio y sus consecuencias sociales y económicas que no garantizaban tampoco el bienestar humano, limitando en demasía la libertad individual y promoviendo incentivos perversos a quienes mantenían el poder político absoluto. Los retos de la nueva izquierda económica gravitan en promover el crecimiento económico de calidad, es decir, una economía sana que al procurar el intercambio permita servir a la vez al individuo minimizando las falencias que el mercado ha demostrado tener. Esta forma de mercado sana en función del desarrollo humano no es un simple laissez faire, como se dijo, busca corregir los fallos del mercado, minimizar las asimetrías sociales que el sistema conlleva, y regular la calidad de la interacción humana con su entorno natural y social. La construcción de un clima de negocios que permita una sana competencia, y minimice las fallas del mercado es uno de los grandes retos. Promover la eficiencia en la extracción y distribución de los recursos por sobre la equidad en el acceso a los mismos es el gran debate mundial. La humanidad no está preparada para vivir en un sistema de libre competencia absoluta, y probablemente nunca lo estará pues los supuestos de la competencia perfecta son imposibles de alcanzar. Por el contrario, los mercados al no equilibrarse en el corto plazo, obligan a la intervención del Gobierno como lo vemos actualmente en el mundo, no solo ante la crisis económica actual sino en países emergentes como Brasil, donde la izquierda ha demostrado que Gobierno y Mercado no son mutuamente excluyentes. El sistema del que hablamos que se puede construir ya existe en otras latitudes. Europa y países Nórdicos le apostaron a una economía mixta, en donde la intervención del Estado es activa provocando un freno al crecimiento económico acelerado, pero brindándole oxigeno y paso al crecimiento sostenido de calidad, al desarrollo social y la estabilidad en el largo plazo. Me refiero a políticas de compensación social, protección al ambiente y provisiones estatales de incluso bienes y servicios esenciales para el desarrollo humano. Sistema que también tiene sus falencias y retos a superar.

Saturday, 13 June 2009

PORQUÉ LA GENTE HABLA DEL CLIMA?

La realidad pesa mas que el optimismo.
(Critica constructiva al movimiento GuateAmala)

Según una encuesta en los USA, 9 de cada 10 personas utilizan el clima como un tema para iniciar una conversación. El clima es algo que nos afecta a todos por igual y da mucho de que hablar pues es compartido por todos, sin importar la edad, raza, posición social, nivel económico, nacionalidad, genero, idioma, etc.
No hay buen clima o mal clima, sencillamente hay diferentes climas. Y cada quien se refiere a él como le afecta, pues es un punto en común para comunicarse. Para el agricultor la lluvia es beneficiosa y al vendedor de helados le pesa que llueva.
En un mismo país esos referentes comunes pueden ser, además del clima, las noticias del día, los símbolos que identifican situaciones comunes (iconos, personajes, situaciones públicas de difusión masiva, etc.), las decisiones políticas que afectan a todos por igual, y la situación que prevalece en una sociedad. Es decir, ver el vaso medio vacío o medio lleno depende de cómo este el vaso. Si el vaso está a la mitad, cada persona puede verlo según su propio paradigma. Sin embargo, si el vaso no llega a la mitad, imposible será afirmar que está medio lleno. Es difícil que la gente no hable de violencia si le han matado a un pariente o le han asaltado a él, ella o a alguien cercano a la familia. Es difícil que la gente no hable de la pobreza cuando 6 de cada 10 personas viven con menos de 2 dólares al día! En mis palabras: La realidad pesa más que el optimismo. Sin embargo, ser realista no quiere decir tampoco ser fatalista. Sencillamente se debe ser objetivo para enfrentar las situaciones y resolver lo que se deba.
Hace ya mas de dos años que se inició un movimiento novedoso en Guatemala del cual yo me involucré con mucha convicción y una condición. El movimiento GuateAmala. La condición fue que en el momento en que eso se convirtiera en un club o un movimiento político, ya no lo apoyaría. Aunque tampoco lo detractaría si expondría mis motivos para evitar que en este país se pierdan los ideales de vivir mejor. A veces las causas nobles caen en errados objetivos. Realizamos talleres, me encontré con gente conocida que suelo ver en distintos foros y que es la misma, pues siempre es la que busca hacer cambios en el país. Conocí nueva gente que hace maravillas y me tope también con personas que solo buscan sobresalir. Sin embargo, fue una bocanada de oxigeno usar el escaso tiempo para desarrollar el credo y los principios de nuestra cultura de prosperidad, conocer proyectos y acciones que se están llevando a cabo para cambiar al país y fui testigo de actividades sin parangón en los mas de 30 años que tengo de vida.
Sin embargo algo pasó… el movimiento no trascendió como se esperaba. Hubo críticas y desconfianzas, hubo una sima y luego una caída… como que el ciclo fue muy corto. Y hubo mucha publicidad… SI! Pero DEL movimiento, no de los objetivos del movimiento. Rótulos por toda la ciudad informando que GUATEAMALA está cambiando al país no generó el impacto esperado. Solo polariza, crea envidias, genera dudas, aliena. Pues en lugar de empoderarse del país, hay que previamente empoderarse de una institución, de un movimiento, de un slogan, de un color... que no todos entienden ni comparten. No se está hablando del clima, se está hablando de una nube en el cielo, que no todos vieron, que no todos entienden su forma y que no todos comparten pues es efímera.
Claro que se puede lograr que los guatemaltecos vean el tercio de lo bueno que tiene el vaso de agua, pero no es promoviendo una institución. Se logrará promoviendo AL País, generando referentes, generando culturas que fue la idea original, (qué pasó por cierto) generando nuevos iconos, resaltando nuestros iconos, creando un slogan de GUATEMALA, un logotipo de GUATEMALA, no hacer publicidad del Movimiento.. sino hacer publicidad del PAÍS, de GUATE. No hay que hablar del movimiento, hay que hablar del país y de sus elementos comunes positivos, de esa 3ª parte del vaso que esta llena, no de una persona o una empresa, ni de los proyectos, sino de los elementos comunes que a todos nos hacen sentirnos orgullosos de nuestro país. De nuestro bendito clima, de nuestros volcanes, de nuestra verde naturaleza, de nuestra humanidad, de lo que nos pertenece con solo mostrar nuestro pasaporte como “título de propiedad”.. recoger información de lo que otros afuera del país opinan de Guatemala y hacerlo ver hacia dentro. Nos quedaríamos asombrados de la cantidad de personas que admiran a Guatemala y quisieran vivir en este país. Si no tenemos esos referentes, empecemos a crearlos. Pues como decimos los guatemaltecos: Para luego es tarde.
Me sorprendió saber que a una periodista joven que creó un programa televisivo llamado: Vives en Guate… amala! Fue censurada por el mismo movimiento, por utilizar el nombre GUATEAMALA en su programa. De esta forma, me doy cuenta que el movimiento se volvió un club. Que los objetivos nobles que esperábamos se convirtieron de nuevo en una forma de manipular la opinión publica. Así, no vamos a avanzar. Es mejor reconocer la realidad que tapar el sol con un dedo. Amar a Guatemala no es cuestion de sloganes o cobrar por el uso de una marca registrada. Para amar a Guatemala no necesitamos mas polarizaciones.

Tuesday, 9 June 2009

“El revolucionario que no fue” (Historia de la vida real)

Soy parte de un movimiento que está haciendo historia, pensó Andrea. Ahora sí Guatemala está cambiando! Los jóvenes estamos despertando del letargo y estamos abriendo los ojos. Su primer año de universidad privada no pudo haber sido mejor. Hoy sí que se sentía independiente y útil para el país! Se puso su camiseta blanca y junto con su grupo de cuates se encaminaron hacia la plaza Italia. Ya habían hablado de eso en el colegio el año pasado: Cómo es la Guatemala que sueñan les preguntó el maestro de sociales, y toda la clase coincidía en que no era para nada parecida a la que les estaban heredando los adultos que hoy estaban haciendo política en el congreso y en el Gobierno. Pero tampoco se salvan los empresarios corruptos que compran diputados para hacer movidas chuecas, ni los que le prestan los aviones al presidente a cambio de favores o los que para producir sus ganancias están contaminando al ambiente, deforestando por un lado y lavándose la cara por el otro en sus donaciones a la Teletón. También tenían la culpa de haber destruido Guatemala los maestros de colegios, escuelas y profesores universitarios que solo hacían su chance por un sueldo y en lugar de procurar despertar en los alumnos el deseo de aprender más por su país, conocer más la historia reciente y porqué estamos como estamos, o incentivarlos a la excelencia, promovían la haraganería no calificando los deberes o exámenes concientemente; la mediocridad aceptando trabajos “copy/paste” y la corrupción dejando que los alumnos ganaran los cursos a veces copiando en los exámenes frente a ellos. Peor aún, tenían la culpa los alumnos que copiaban en los exámenes, las tareas o jamás se interesaban por aprender sino mas bien por “ganar la clase” pues lo que importa es salir del colegio o de la “U” aunque hayás pasado de noche…como ella algún día también lo dijo. Lo cual era hasta una broma inocente impregnada en la cultura del chapín citadino promedio.

También teníamos la culpa cada uno por enterrar la cabeza como avestruces y no ver la realidad del país, donde no se condena a la pobreza sino al pobre; donde no se acepta que todos somos hermanos y nos vemos como competencia, o peor aún discriminamos a quien no es "como nosotros". La situación del país, estaba convencida Andrea, no surge por generación espontánea. Lo que vivimos es la cosecha, es la consecuencia de vivir en una sociedad que no integró a todos sus habitantes en un modelo común de desarrollo. A diferencia de los países con altos índices de desarrollo, en Guatemala la suerte de donde naciste o cómo te ves es la que en un gran porcentaje determina la riqueza o pobreza de una persona.


Cuando les contó a sus amigos que en la universidad iban a estudiar temas interesantísimos como porqué los indígenas son la población mayoritaria que vive en pobreza, o qué significan las asimetrías en los mercados imperfectos, o porqué la carga tributaria es tan baja en el país o la historia de Guatemala desde la conquista y los golpes de Estado, las causas de la guerra interna y los acuerdos de paz, sus amigos le contestaron. Vos, “que hueva”. Ya parecés de esas intelectualoides y hasta te oís como comunista. Cuidadito, “no vayás a parar pobre y frustrada por andar investigando cosas que ya pasaron y no nos interesan”. Después es imposible conseguir chamba si te oyen hablar así.

A veces, cuando Andrea les preguntaba sobre la quema de la embajada de España, o sobre la revolución de 1944 solo recibía miradas desaprobando sus ideas y cambio de tema.

La semana pasada estuvieron estudiando sobre el calentamiento global, la extinción de especies en los últimos 20 años y la deforestación en el Petén y las verapaces… ¿Qué opinan ustedes del desarrollo sostenible muchades? Callate vos, le dijo su cuata…parecés Ecohistérica. Ahora hasta vas a apagar las luces en la payasada de la “hora del planeta”.

- "No seas mulita, esas cosas son de los ecohistéricos que solo buscan lavarte la cabeza con sus tonterías del CO2 y esas pajas. Unos cuates se rebelaron y en lugar de apagar luces más las encendieron! Así hay que ser! Demostrar que los individuos hacemos lo que queremos. Al final la plata es la que manda." volvieron a recordarle sus compañeros de clase.
- ¿Qué cosas te pasan? La idea de manifestar es por la muerte de Rodrigo. No te volvás fanática ni socialista. Si no te gusta Guate andate a vivir a Cuba y vivir como el Ché.

Ante la pregunta de Andrea de qué significaba ser comunista, socialista, capitalista o ecohistérica, solo encontró respuestas vagas, comparaciones con otros países y ataques hepáticos que a todas luces mostraban la ignorancia en esos temas. Ser socialista eran sinónimos de Hugo Chavez o Cuba. Ser de izquierda era casi un pecado y mala palabra. Ser de derecha era "cool". Pero nadie entendía qué significaban esos términos.

En la Universidad, hicieron un trabajo sobre el impacto de la publicidad en los niños y jóvenes, y Andresa se dio cuenta cómo las aparentes buenas intenciones están en realidad buscando crear más consumidores y acaparar más mercado como ultimo fin sin importar los medios que muchas veces son poco éticos e irresponsables.
Y se preguntó: "Qué pasaría si se prohibiera a las empresas colocar su logo en las campañas que apoyan que dicen ser de beneficio social? Seguirían las empresas invirtiendo en ellas?"... Nadie contestó.

Andrea se dio cuenta que el poder corrompe y donde hay mucho dinero hay mucho poder, corrompiendo a quienes lo tienen así como cuando el gobierno también se corrompe y hace lo que le place.
Se dio cuenta también que en un país donde reina la anarquía no hay poder más fuerte que las armas pues son productos creados exclusivamente para asesinar y que el negocio de armas en el país es millonario. No en balde algunos intereses poderosos se ven beneficiados con tanta violencia y con permitir la portación de ciertas armas tanto a delincuentes como a civiles. Ni las leyes ni una nueva Constitución, ni un nuevo sistema de justicia, ni incluso el juez más honesto son más poderosos que una persona con un arma que amenaza asesinar a quien se le ponga enfrente para hacer cumplir la ley. Cualquier policía, privado o público también teme morir y si un secuestrador, ladrón o narcotraficante tiene armas en su poder hará lo que quiera en este país.

Andrea llegó con sus amigos con esta nueva idea: "Imagínense, muchá, a un PMT queriéndole poner una remisión a un vecino con una Beretta.45 solo porque se pasó el semáforo en rojo. Las leyes les valen a los que tienen armas. Y por eso estamos como estamos", argumentó. "Porqué no prohibimos las armas por unos años mientras este país se compone? ¿Porqué los jóvenes no investigamos y solo nos interesa la parranda y hacer mucho pisto? " No y no dijeron sus amigos. Las armas son para defendernos. Mirá que si viene un hdp a querer decirme cómo vivir yo le pego un tiro!
Andrea solo gritó: "¿Porqué en lugar de solo marchar en proTESTA no hacemos proPUESTA?" "No estaremos cayendo en una nueva moda en que el que sale a marchar es el bueno de la película y luego podemos seguir viviendo como estabamos antes de la muerte de Rodrigo?"
Sus amigos asintieron con la cabeza pero no profundizaron más en el tema.
El otro día un amigo llegó con un chiste: "Miren muchá, qué es peor: ¿Un indio con pisto o un mula en el poder?" Andrea molesta le dijo:
-“No veo nada chistoso en tu comentario. ¿No será que por reírnos por esas cosas es que estamos como estamos?”
- Ulugrún -contestaron sus amigos evidentemente alterados– ahora te volviste amargada! No seas aguafiestas ni resentida. Ya estás sonando como los mucos acarreados del parque central.
Dejá que ya hay gente haciendo cosas. Nosotros marchemos y apoyemos. Ellos saben lo que hacen. Total, estamos muy chavos para estar metidos en esa porquería de la política. Vamos el domingo de blanco y a ver que pasa... yo llevo una hielerita y unas chelitas por eso del calor... luego sale antiguazo. Además aprovechamos ir a San Felipe pues le tengo que comprar un "disfraz de indito" a mi hermana que se va a vivir a California pues se consiguió un su gringo que la va a sacar de esta mierda.

Andrea lloró y se quitó la camiseta:

Guatemala no estaba cambiando...Quien estaba cambiando era ella.

Wednesday, 3 June 2009

Vivir en sociedad

"La vida inteligente es una continua secuencia de toma de decisiones individuales".

Vivir en sociedad acarrea la renuncia de cierta soberanía individual. Se conjura de nuevo la famosa máxima: “mi libertad termina donde empieza la tuya”. Mas allá de los límites de la libertad, vivir en sociedad responsablemente implica la comprensión de la interacción que se tiene con el todo. Nos guste o no, cada persona constituye una pieza de la gran maquinaria social y ambiental dentro de la que vivimos e interactuamos. La libertad absoluta se restringe al compartir un ecosistema natural y social en el planeta. La existencia del individuo es relevante para el resto de la sociedad. El espacio que se ocupa, el oxígeno que se respira, los recursos que se consumen en cuanto a alimentación para subsistir, el deshecho que se genera, los costos sociales que, sabiéndolo o no, cada persona ocasiona restringen la soberanía del otro y viceversa.
El nacimiento de cada individuo hace que “el todo” se recomponga constantemente.
¿Se ha puesto a pensar en cuántas personas están involucradas en la venida al mundo de un nuevo ser en términos económicos bajo ciertos supuestos de mercado? Las decisiones y acto de la pareja que decidió procrear afectaron emocionalmente a cada uno de ellos, provocándoles una serie de toma de decisiones en sus propias vidas que modificaron su entorno económico, ecológico y social.
El consumo de medicinas prenatales, las visitas al médico, la compra de ropa, la cuna, los juguetes, las reuniones sociales que celebran la llegada del bebé, etc. dan trabajo a miles de personas. Las familias y amigos de los futuros padres modifican su conducta económica desencadenando relaciones de producción que anteriormente no existían solo por la venida de un nuevo ser al mundo.
Imagine al carpintero que hace cunas, al dependiente que trabaja en la farmacia despachando prenatales que el médico ordenó o la joven que trabaja en la maquiladora cosiendo botones para la ropa de bebé. Sin esa fuente de ingreso, ninguno podría llevarles comida a sus propios hijos. Cada quien se ve beneficiado por ser un engranaje que mueve la maquinaria de la sociedad económica en su conjunto a través de lo que se conoce como economía de mercado. De esta forma, Adam Smith apuntó que el hecho de que cada persona busque su propio bienestar, hace que las demás personas se beneficien. Esta forma de ver la vida se fundamenta en un concepto trillado pero nunca agotado: La Libertad. Sin embargo, como mencionamos arriba, existen costos sociales y es menester estar consciente de la influencia que tienen las decisiones y acciones que cada uno realiza al vivir en esa red social. El calentamiento global es un justo ejemplo de dichos costos sociales que los economistas llamamos externalidades negativas.
Es en esa búsqueda de libertad cuando las consecuencias de una decisión tomada conllevan a la responsabilidad del sujeto a corregir el daño o recibir la recompensa por lo construido a raíz de su acción u omisión. La ética radicaría entonces en la capacidad del individuo de asumir su responsabilidad, estando consciente primero, de las consecuencias de sus actos u omisiones antes de tomar la decisión y segundo, de la corrección de los daños ocasionados a terceros o al entorno por la decisión tomada. Difícil de lograr espontáneamente y lo que hace complicada la vida en sociedad. Yo hago lo que a mí me parece bien, pero debo comprender que más allá de los juicios de valor que impongan las personas o mi religión, mi responsabilidad es ante los demás por las consecuencias que provoca mis acciones frente a una situación dada. Si personal y voluntariamente no puedo asumir la responsabilidad de mis actos, es donde la fuerza de la ley entra en juego y es la forma que tiene el Estado de organizarse para garantizar la convivencia social. Algunos Estados deciden organizarse protegiendo al individuo incrementando las leyes y regulaciones que protejan la propiedad individual (crimen/castigo), obviando las asimetrías y penalizando a quienes no pueden insertarse en la ecuación del modelo productivo de mercado. Otros se organizan solidarizándose con el menos favorecido para de esta forma lograr armonía y convivencia procurando disminuir externalidades negativas, asimetrías y brindando oportunidades a otros para construir comunidad y compartir espacios y recursos. Modelo que podríamos llamar economía social de mercado. Al final del día, ambos modelos de Estado tienen sus costos y beneficios, y no son exactamente iguales de una sociedad a otra. El rol activo o pasivo del Gobierno también depende de la forma en que los ciudadanos contesten a las preguntas de la convivencia en sociedad y tema para otra columna.
Los juicios de valor: “bueno” o “malo” estarán en función del daño que el individuo provoque a su entorno o hacia sí mismo. Esto, a la larga, es el fundamento primario de vivir armónicamente en sociedad y es otra de las conversaciones fundamentales que la nueva generación de guatemaltecos debe entablar.

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