Saturday, 12 November 2016

Educacion sexual "políticamente incorrecta" para jóvenes religiosos fundamentalistas y políticamente correctos.

Educacion sexual "políticamente incorrecta" para jóvenes religiosos fundamentalistas y políticamente correctos.

Jóven que protestas en nombre del Opus Dei (o cualquier otra denominacion fundamentalista) contra políticas de educación sexual en un Estado Laico:

A ver, te voy a contar una pequeña historia.

Resulta que antes de que tu nacieras no existías. Ten la seguridad de que no existirías hoy si tus padres no se hubiesen conocido ni realizado el acto sexual.

No fue ningún dios que le implantó una semillita a tu mamá en la “panza” como consecuencia de que ella rezó mucho, no fue obra del espíritu santo, ni eres producto de un proceso de ósmosis porque tu papá quería mucho a tu mamá . Nada que ver.
Por si las moscas: tampoco existía un app que envolviera alguna impresora 3D por si eso también te pasó por la cabeza. No hemos llegado a ese nivel de desarrollo tecnológico aún.
A menos que hayas sido fertilizado in vitro, un día, aproximadamente 36 semanas antes de que salieras del útero de tu madre, tu padre y ella realizaron el acto sexual o coito. A ver, vamos más despacio aquí:

¿Cómo explicar el coito así bien sencillo? Con el perdón de quienes estudian y se dedican a la biología, sexología y ciencias naturales voy a resumirlo aquí, de forma sencilla, para efectos de eficiencia.

El coito o acto sexual reproductivo consiste en que tu padre fue excitado como parte de lo que podemos llamar una fase de preludio en anticipación a su culminación. Vale aclarar aquí que el acto sexual no necesariamente debe tener como fin la reproducción humana. Existen muchísimas formas de disfrutar el acto sexual sin necesidad de que se produzca un embarazo. Además el "acto sexual" puede ser disfrutado a preferencia de quien lo realiza: en grupo, por personas del mismo sexo, con penetración, sin penetración, entre dos o más mujeres, entre dos o más hombres, en fin… la creatividad es el límite. Pero no nos distraigamos en esto. Al ser excitado, los nervios alrededor del pene de tu padre se activaron, ocasionando que los músculos se relajaran y permitieran un flujo sanguíneo extraordinario que provocó la erección del pene de tu padre. Mientras tanto, tu madre, probablemente también excitada, lubricó naturalmente su vagina a través de líquidos segregados por su mismo cuerpo facilitando así la introducción del pene. Los pechos de tu madre se ensancharon, así como los llamados labios alrededor de la vagina de tu madre, y los pezones de tu madre se pusieron rígidos.

Tu padre introdujo su pene Erecto en la vagina de tu madre (o talvez fue algo flácido, pero suficientemente duro para que ella pudiera recibir semen). El semen salió del pene de tu padre al haberse excitado como un acto natural y normal entre la mayoría de especies animales, incluyendo al Homo Sapiens. Tu madre no estaba rezando para mientras. Ella muy probablemente gozaba, gritaba y deseaba que tu padre le introdujera su pene. El acto sexual no es sucio, ni feo, ni desagradable… al contrario. Tu madre tiene alrededor de sus órganos sexuales una serie de terminaciones nerviosas que al ser estimuladas le producen un placer enorme, siempre y cuando no existan barreras psicológicas o físicas que le impidan bloquear dicha sensación. Más aún, existe un estadío durante el coito llamado orgasmo, que es precisamente un estado de placer intenso y poderoso que puede ser incluso múltiple dependiendo la estimulación y la forma de realizar el acto sexual.
Muchas veces el climax puede llegar sin necesidad de realizar el acto sexual y es probable que tu madre o tu padre hayan tenido orgasmos durante sus sueños o incluso auto-provocados realizando lo que se denomina masturbación. Tema para otro día. El líquido viscoso blanco que sale del pene de quien fue tu padre, durante el orgasmo, contiene millones de espermatozoides que viajan en un ambiente idóneo, dentro de la vagina de tu madre buscando fertilizar un óvulo. El óvulo, por cierto, lo produce tu madre periódicamente, como un proceso involuntario durante su vida reproductiva de adulta. A todo esto tú todavía no existías.

Así las cosas, uno, y solo un espermatozoide fertilizará el óvulo, formando una célula llamada "cigoto" que conforme evoluciona en su proceso de desarrollo inicia el proceso de la segmentación en el cual las células del cigoto se van dividiendo sucesivamente en 2, 4, 8, 16,... formando una estructura sólida similar en su forma a las moras, denominada por ello mórula. En unos 5 a 10 días después de la fecundación esa célula con forma de mora va conformando lo que hoy conoces como tu propio ser.(embrión).

Hasta allí no eras ningún angelito en el cielo ni eras lo que hoy crees que sos. Eras, al igual que hoy, un conjunto de células reproducíendose constantemente. 

No tenías conciencia de tí, no tenías nombre, no sabías si eras “indígena o ladino”, no tenías religión, no sabías si ibas a nacer en un hogar donde tus padres ya eran discriminados, o tu madre no se nutría bien, ni sabías cómo tenías que comportarte si se estaba formando un pene o una vagina en tu cuerpo, precisamente porque el comportamiento lo aprenderías varios años después de acuerdo a tus circunstancias sociales. La verdad, no pensabas, no tenías conciencia, no estabas consciente de tu propia existencia.

Y aquí te dejo algo para tu reflexión y ojalá te deje dormir: ¿Si no sabías nisiquiera que estabas vivo, habría sido un asesinato el que tu madre te abortara? Pero como no estamos hablando de aborto, continuemos con la historia.
Si por pura casualidad no hubiese sido ese preciso espermatozoide el que fertilizó a ese preciso óvulo, tú no serías la persona que eres. Talvez hubieses sido una niña si hoy eres niño, talvez tendrías un cuerpo que no corresponde a la preferencias sexual con la que te identificas hoy, talvez hubieses nacido con alguna condición física o psicológica diferente a la de la mayoría, probablemente te "llamarías" diferente, serías alérgico/a a alimentos que hoy disfrutas o a medicamentos específicos, tal vez tu color de piel, de ojos o de pelo serían distintos… en fin… serías “otra persona”, como la sociedad construye ese concepto. 
Si por voluntad de tus padres, él hubiese usado un preservativo (condón) o tu madre hubiese tomado pastillas anti-conceptivas (esas que no permiten que exista fecundación), o hubiese usado un Dispositivo Intra-Uterino (aparato llamado “DIU” para evitar la fertilización del óvulo), existe una probabilidad mínima, casi nula, de que hubieras nacido. No estarías leyendo esto. Nunca hubieses existido y ese fanatismo que hoy te mueve seria irrelevante.

Es muy probable que tú seas el producto de un “accidente”, es decir, que tu padre depositó semen dentro de tu madre sin usar ningún anticonceptivo, y ellos no planeaban tener hijos en ese entonces. Es probable que seas el producto de un tratamiento hormonal o de inseminación artificial para que tu madre se embarazara pues tal vez no podía hacerlo. En todo caso, tú no decidiste nacer y aquí no tiene nada que ver ninguna religión, pues tu madre podría haber sido católica, evangélica, judía, musulmana, atea, budista o agnóstica e igual tú no sabrías ni siquiera que existías mientras estabas en el útero y tu concepto de Dios no estaba atado a ninguna religión.

Hoy que te vemos protestando en nombre de un argumento puramente religioso, es decir, construido por seres humanos, para evitar que otras personas jóvenes aprendan sobre sexualidad, así de claro, sencillo, sin tabús ni temores, cabe preguntarte de dónde vienen todos los conceptos que hoy repites. Con tanta información a tu alcance, es apelar a la ignorancia no se vale.

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